A una semana del fallecimiento de un trabajador de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (JAPAY), continúan las interrogantes sobre las circunstancias en las que ocurrió el hecho, mientras familiares, empleados y diversos sectores reclaman una explicación oficial por parte de la paraestatal.
Hasta el momento, la JAPAY no ha emitido un informe público detallado sobre el caso, situación que ha generado inconformidad entre trabajadores, quienes afirman que existe un manejo reservado de la información tanto por parte de directivos como de representantes sindicales.
De acuerdo con versiones del personal, el accidente ocurrió durante una jornada laboral; sin embargo, señalan que hasta ahora no se ha reconocido oficialmente como un posible accidente de trabajo. Esta situación ha dado paso a distintas versiones sobre lo sucedido, sin que alguna haya sido confirmada por la autoridad.
Entre los relatos que circulan de manera extraoficial se menciona que el trabajador habría perdido la vida tras la caída de un árbol durante labores de tala, mientras que otras versiones apuntan a que el incidente ocurrió realizando actividades presuntamente no asignadas por la dependencia. No obstante, ninguna de estas hipótesis ha sido corroborada mediante un posicionamiento oficial.
Trabajadores también aseguran que algunos mandos habrían solicitado al personal no difundir información relacionada con el caso, situación que, según expresan, incrementa la incertidumbre y alimenta las especulaciones sobre las posibles responsabilidades.
La falta de información también ha generado cuestionamientos sobre los apoyos que recibirá la familia del trabajador fallecido, entre ellos la existencia de un seguro de vida, las prestaciones correspondientes y el avance de las investigaciones internas para determinar las causas del accidente y, en su caso, las responsabilidades administrativas o legales.
Asimismo, empleados señalaron que recientemente el responsable del área donde ocurrió el accidente habría retomado sus funciones, hecho que, afirman, ha generado tensión entre el personal.
A estos señalamientos se suman versiones de trabajadores que indican que en algunos espacios laborales se les estaría solicitando entregar sus teléfonos celulares antes de ingresar a determinadas áreas, presuntamente para evitar filtraciones de información. Hasta el momento, la dependencia no ha confirmado ni desmentido estas afirmaciones.
El prolongado silencio institucional ha provocado que familiares del trabajador, así como usuarios de redes sociales, continúen exigiendo transparencia, una investigación exhaustiva y el esclarecimiento de los hechos.
Hasta el momento, la JAPAY y su director, Francisco Torres Rivas, no han emitido un posicionamiento público sobre las circunstancias del fallecimiento ni sobre los señalamientos realizados por trabajadores, por lo que las acusaciones descritas corresponden a testimonios y versiones expresadas por el personal de la dependencia.

