La inminente transición hacia el esquema del IMSS Bienestar mantiene en incertidumbre a cientos de trabajadores sindicalizados del sector salud en Yucatán y ha colocado al dirigente del STSPEIDY, Jervis García Vázquez, en uno de los episodios más complejos de su larga trayectoria sindical.
Con más de dos décadas al frente de esta organización gremial, García Vázquez enfrenta actualmente fuertes cuestionamientos debido a la falta de información clara sobre el proceso que impactaría a más de 600 empleados, quienes aseguran encontrarse en un ambiente de preocupación, nerviosismo y zozobra.
En un video difundido recientemente desde el Cementerio General, el líder sindical reconoció públicamente que no cuenta con datos suficientes sobre el cambio al IMSS Bienestar, situación que —advirtió— le impide informar con certeza a la base trabajadora sobre el futuro laboral, salarial y de prestaciones que traerá consigo esta transición federal.
“Si no tengo la información, no puedo transmitirle a mi gente la situación real”, expresó García Vázquez, dejando entrever la falta de comunicación con autoridades encargadas del proceso.
El diálogo roto y las tensiones acumuladas
La preocupación dentro del STSPEIDY no solo gira en torno al IMSS Bienestar. Desde hace meses, la relación entre el sindicato y diversas autoridades estatales atraviesa una etapa de desgaste que, según versiones internas, se habría agravado desde el pasado 13 de marzo.
Aunque hace apenas unas semanas Jervis García aparecía sonriente en fotografías junto al secretario estatal de Salud, Alberto Alcocer Gamboa, integrantes del gremio consideran que dichas imágenes no reflejan necesariamente una relación sólida o efectiva en términos de negociación laboral.
Dentro del sindicato persiste la percepción de que existe una pausa peligrosa en el diálogo institucional, mientras los trabajadores continúan enfrentando conflictos con mandos medios y directivos en diferentes dependencias.
El IDEY, otro foco rojo
Uno de los conflictos más visibles se mantiene en el Instituto del Deporte del Estado de Yucatán (IDEY), donde trabajadores sindicalizados denunciaron durante meses presiones laborales, tensiones constantes e incluso despidos.
Las diferencias entre directivos del instituto encabezado por Armín Lizama y personal afiliado al STSPEIDY generaron un ambiente de confrontación que, hasta ahora, no ha sido resuelto por completo.
Entre los principales señalamientos destacan:
* Presuntos abusos y presiones de mandos medios hacia empleados sindicalizados.
* Falta de comunicación efectiva entre autoridades y representantes gremiales.
* Inconformidades internas relacionadas con ascensos y procesos de basificación.
* Ausencia de acuerdos definitivos para frenar el desgaste laboral.
La situación ha provocado molestia entre integrantes del sindicato, quienes consideran que el distanciamiento con las autoridades está afectando directamente la estabilidad de los trabajadores.
El reto político y sindical de Jervis García
A pesar de haber superado disputas internas y derrotado políticamente a diversos actores sindicales durante años, hoy el dirigente enfrenta un escenario distinto, marcado por la incertidumbre del IMSS Bienestar y por una relación institucional debilitada.
Dentro del gremio existe preocupación por la falta de avances concretos en las negociaciones, especialmente cuando se acerca una fecha clave: el próximo 17 de mayo, día en que estaría prevista la firma relacionada con la incorporación al IMSS Bienestar.
Además, llamó la atención la ausencia de autoridades estatales durante la reciente celebración del Día del Empleado, así como la cancelación de actos oficiales pendientes, hechos que fueron interpretados por algunos sectores como señales del distanciamiento entre ambas partes.
Mientras tanto, trabajadores esperan que en las próximas semanas pueda retomarse el diálogo para evitar que la incertidumbre continúe creciendo dentro del sindicato y entre quienes serán parte del nuevo esquema de salud federal.

