Más de diez días sin rastro: continúa la búsqueda de turista estadounidense desaparecida en Costa Rica

0
4

 

La incertidumbre y la preocupación crecen en Costa Rica tras la desaparición de Ashley Phillips, una turista estadounidense de 30 años que fue vista por última vez mientras realizaba una caminata en una zona montañosa del cantón de Pérez Zeledón, en el sur del país.

La joven desapareció el pasado 3 de junio en San Salvador de Barú, una región caracterizada por su abundante vegetación, senderos boscosos y terreno accidentado. Desde entonces, familiares, autoridades y voluntarios mantienen la esperanza de encontrarla, aunque las condiciones climáticas han complicado seriamente las labores de búsqueda.

Al momento de su desaparición, gran parte del territorio costarricense se encontraba bajo los efectos de fuertes lluvias provocadas por un temporal que afectaba especialmente las regiones montañosas y costeras del Pacífico. La saturación de los suelos, el incremento del caudal de los ríos y el riesgo de deslizamientos generaron un escenario de alta peligrosidad para quienes transitaban por la zona.

La alerta formal sobre la desaparición fue presentada el 7 de junio ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), cuatro días después de que Ashley fuera vista por última vez. Desde entonces, los equipos de rescate han desplegado diversas acciones para localizarla, aunque el mal tiempo ha obligado a suspender temporalmente varias de las operaciones en campo.

Las autoridades han señalado que las actuales condiciones representan un riesgo considerable para los rescatistas debido a las inundaciones y la inestabilidad del terreno, por lo que la reanudación de las búsquedas dependerá de una mejora en el clima.

Mientras tanto, la familia de Ashley Phillips ha impulsado una campaña de recaudación de fondos para apoyar los esfuerzos logísticos de búsqueda y a los grupos de voluntarios que participan en las labores de rastreo. En un mensaje difundido públicamente, sus familiares describieron la situación como “la peor pesadilla” que puede enfrentar una familia.

El caso ha generado atención tanto en Costa Rica como en el extranjero, convirtiéndose en un símbolo de los riesgos que representan las condiciones meteorológicas extremas en zonas de difícil acceso. A más de diez días de su desaparición, la esperanza de encontrar a Ashley permanece viva entre familiares, voluntarios y autoridades que continúan atentos a cualquier pista sobre su paradero.

Por ahora, la montaña y el temporal mantienen el misterio, mientras una familia espera noticias que permitan poner fin a la angustia de una larga y dolorosa incertidumbre.