Los hombres aman a las mujeres. Las mujeres aman a los hombres. Los hombres pueden enamorarse de otros hombres, al igual que una mujer puede caer rendida y enamorada de otra mujer. El amor y la sexualidad han dejado (casi) de ser temas tabú, y cada vez son más los que manifiestan abiertamente y sin complejos sus preferencias a la hora de establecer relaciones sentimentales y afectivas.
Aquí es donde ha surgido una modalidad de pareja que hasta hace unos años estaba relegada a hippies de comuna y determinados seguidores de la religión mormona: el poliamor, o lo que viene siendo lo mismo, compartir tu vida a nivel amoroso y sexual con más de una persona.
Eso sí, no como ese tipo de relaciones sin compromiso ni ataduras que tan de moda están últimamente, no; los poliamorosos son un colectivo que mantiene relaciones estables con varias personas. Y no es “raro”. Cada vez son más las parejas que se plantean si el motivo por el que su relación “no funciona” es debido a que falta alguien. En Estados Unidos se calcula que hay como medio millón de relaciones poliamorosas, y aunque en México se desconoce el número de relaciones existentes, la tendencia va al alza. Pero, ¿cómo manejarse en una relación en la que la monogamia brilla por su ausencia? Al comienzo puede que te sientas un poco violento de tener que “compartir” a tu pareja con otra persona, pero aquellos que viven este tipo de relaciones aseguran que, si se saben gestionar, son muy enriquecedoras. Eso es lo que aseguran los norteamericanos Karalyn Henry y su marido Justin, al hablar de su relación con la novia de ambos, Lana, que vive en Irlanda del Norte. Karalyn conoció a Lana a través de Internet, y tras varios meses de conversaciones, se dio cuenta de que sentía algo por ella.
Sin embargo, iba a casarse con Justin, por lo que decidió dejarlo en una simple amistad. Su relación era tan estrecha, que Karalyn le pidió a Lana que fuese su dama de honor. Fue allí donde conoció personalmente a Justin, que también se sintió atraído por Lana al instante. Tras comentarlo con su mujer y hablar con Lana sobre el tema, los tres decidieron comenzar una relación poliamorosa. Una relación que comenzó el día de su boda.
Ahora, los tres mantienen una relación. Lana viaja frecuentemente a los Estados Unidos para estar con la pareja, y están perfectamente organizados para pasar tiempo a solas; Lana con Karalyn, Lana con Justin y éste con su mujer. Es más, duermen los tres juntos y “hacen turnos” para ponerse en el medio.“Me di cuenta que era poliamorosa cuando tenía 17 años”, cuenta Karalyn en una entrevista con el diario , “crecí en un ambiente cristiano, y ser gay no era algo que se mirase o hablase de manera muy positiva. Así que, conforme me fui haciendo mayor, viví enamorándome de hombres y mujeres. Es algo que ni siquiera sabía que era ‘algo’, no le di mayor importancia. Pero un día, le conté lo que sentía a mi marido, y él me dijo que podía tener una novia aparte. Me quedé de piedra, ni siquiera lo contemplaba la posibilidad, pero le dimos una oportunidad y funcionó a la perfección con nuestra forma de ser.

